Vacunación gatitos

La vacunación de los gatitos

Las vacunas son una parte esencial de los cuidados que debemos proporcionar a nuestro gatito en sus primeros meses de vida. Una correcta inmunización es fundamental para evitar ciertas enfermedades.

 

¿Por qué?

Anticuerpos

Cuando un gatito nace , su sistema inmune no se ha desarrollado completamente y no es capaz de luchar contra las infecciones por sí mismo. Esta es la razón por la que es de suma importancia que, al menos los primeros días, el cachorro se alimente de la leche de su madre. Las madres lactantes producen al principio una leche rica en anticuerpos conocida como “calostro”.

La inmunidad que estos anticuerpos proporcionan es temporal  y su duración varía ligeramente entre distintos individuos

 

¿Cuándo?

En términos generales se puede decir que los anticuerpos maternales desaparecerán en algún momento entre las 8 y las 18 semanas de vida. Este es el motivo por el que las vacunas se administran en unos intervalos de tiempo estratégicos a lo largo de este periodo.

Por otro lado, el sistema inmune del cachorro es también a estas alturas cuando comienza a estar lo suficientemente maduro como para ser capaz de producir sus propios anticuerpos.

Por lo tanto, en líneas generales, comenzaremos con la vacunación a las 8 semanas aproximadamente. Y a continuación, revacunaremos cada 3 semanas hasta las 18 semanas.

En la primera visita al veterinario decidiremos qué protocolo se aplicará según la edad y el estado de salud del cachorro. Nunca se debe vacunar a un animal con signos de enfermedad por dos motivos:

  1. La respuesta inmune no podrá ser la deseada y por lo tanto la vacuna no será efectiva.
  2. La vacuna puede provocar el empeoramiento del paciente.

 

¿Por qué dos veces cada vacuna?

Si al administrar la primera dosis de una vacuna el gatito conservase los anticuerpos maternales, estos eliminarían los agentes inoculados y la vacuna no produciría el efecto deseado. Por tanto, dado que es imposible saber cuándo desaparecerán estos anticuerpos, es necesario aplicar una segunda dosis para asegurar una correcta inmunización.

Tipos de vacunas

Jeringas

 

Rabia

Se trata de una vacuna obligatoria para los perros que viven en Madrid. Sin embargo, solo estamos obligados a vacunar a nuestros gatos si salen al exterior.

Además, si vamos a viajar con ellos, es posible que en algún momento necesitemos aplicar esta vacuna para cumplir con las normas del país que visitemos o la compañía en la que nos traslademos.

 Trivalente felina

Se trata de una vacuna indispensable que protege frente a la rinotraqueitis, el calicivirus y la panleucopenia. Las dos primeras son enfermedades del tracto respiratorio superior. La tercera (también conocida como parvovirus o moquillo felino) afecta principalmente al tracto digestivo y a las células sanguíneas.

Las tres son enfermedades muy contagiosas, pero la panleucopenia tiene además una tasa de mortalidad muy elevada. Para su transmisión no es imprescindible el contacto directo. Por esta razón, aunque el riesgo es mayor en un gato que sale que en uno 100% casero, se recomienda la vacunación en todos los casos.

Leucemia felina

Es una de las enfermedades más comunes en los gatos que viven en la calle. Así que, si nuestro gato sale al exterior o tiene contacto con gatos que lo hagan, es imprescindible la vacunación.

El contagio se produce principalmente por mordisco. Pero dado que el riesgo de un gato de interior no es nulo y que la gravedad de la enfermedad es importante, también es recomendable la vacunación.

Otras

Además de las tres anteriores existen otras vacunas como la de FIV o la de PIF. Debido a su disponibilidad y eficacia no vamos a enumerarlas en este artículo. En cualquier caso, ambas solo se recomendarían en casos muy puntuales.