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“Mi perro se marea en el coche”

Muchos habréis visto y sufrido cómo vuestros perros se marean, se estresan e incluso vomitan durante los trayectos en coche.

Debéis saber que los mareos por movimiento (cinetosis) que afectan a nuestras mascotas, son muy similares a los que nos pueden afectar a nosotros mismos; los perros sufren las mismas sensaciones desagradables de vértigo y náuseas.

A grandes rasgos, este proceso se debe a que al moverse el vehículo y permanecer estático el animal, se produce una incongruencia en la información que recibe el cerebro mediante los mensajes que se captan a través del oído, los ojos, los músculos y las articulaciones.

Existen, además, factores que aceleran este proceso, tales como el miedo, la ansiedad, el estrés y la falta de ventilación.

Prevenir este tipo de situaciones es posible, muchas veces, si seguimos una serie de sencillas pautas:

  • Familiarizar a nuestra mascota con el coche desde cachorro, intentando que asocie los viajes a experiencias positivas. Se puede empezar por introducirlo en el coche con el motor parado por breves periodos de tiempo (adaptación al espacio), para hacer después lo mismo con el motor en marcha sin movimiento (adaptación al ruido y las vibraciones) y finalmente repetir el proceso en marcha en trayectos cortos (adaptación al movimiento).
  • En el caso de perros adultos, el proceso será el mismo, aunque no se tratará tanto de un proceso de adaptación como de desensibilización, normalmente más largo y laborioso que el primero.
  • Dejar la ventanilla ligeramente bajada (¡ojo!no debemos dejar que nuestro perro viaje asomado por la ventanilla, ya que esto puede desembocar en conjuntivitis y no debemos dejar que nuestro perro viaje asomado por la ventanilla, ya que esto puede desembocar en conjuntivitis y otitis, además de no ser seguro) o encender el aire acondicionado
  • Evitar el uso de ambientadores, ya que su olfato es muy sensible.
  • Utilizar parasoles y cortinillas que le impidan ver el movimiento exterior.
  • Evitar darle de comer al menos durante las tres horas previas al viaje.
  • Hacer paradas cada dos o tres horas para que beba, tome el aire y estire sus extremidades.

 

Y en último caso, si los síntomas persisten, existen fármacos de prescripción veterinaria que se deben administrar antes de iniciar el viaje con efectos antieméticos y /o apaciguantes.

El veterinario te informará de cuál es el más adecuado en tu caso, sobre sus efectos y sobre la dosis recomendada.