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«Mi perro/gato se rasca mucho, se lame y tiende a tener problemas cutáneos… »  Es posible que sea alérgico.

 La alergia es un conjunto de alteraciones (picor, inflamación, dermatitis, problemas respiratorios…) que se producen en el sistema inmunológico por una extremada sensibilidad del organismo a ciertas sustancias del entorno que, normalmente, son inofensivas.

Las alergias son patologías muy frecuentes en veterinaria. Son, casi siempre, un problema bastante frustrante, ya que no se curan; el proceso debe pasar por la consecución de un buen diagnóstico y la instauración de un correcto tratamiento para mejorar el cuadro.

Existen tres tipos de alergia: la DAPP( https://www.vetclan.com/dermatitis-alergica-por-picadura-de-pulgadapp/), la alimentaria (a uno o más componentes de la comida) y la atopia (ambiental: a ácaros, pólenes y/u hongos).

El tratamiento dependerá de la causa y variará en función de si es un cuadro agudo o un cuadro crónico. En el primer caso se busca un control rápido y a corto plazo del picor. En el segundo, un control de todos los síntomas a medio y largo plazo.

Existen varios tratamientos, que deben combinarse para obtener los mejores resultados posibles:

  1. Tópicos: champuterapia, spot-on (pipetas) y cremas. Destinados a minimizar la carga alergénica, conseguir la reestructuración e hidratación de la piel y a controlar el picor (efecto antipruriginoso). Recientemente han salido al mercado las presentaciones pad (tipo disco desmaquillador con productos antisépticos, muy eficaces en la limpieza y control de infecciones de zonas determinadas como los pliegues faciales).
  2. Dieta. El uso de dietas comerciales específicamente formuladas para problemas cutáneos es, en el caso de atopias, bastante recomendable (van enriquecidos con ácidos grasos que mejoran la salud de la piel). Sin embargo, en el caso de alergias alimentarias, su uso es fundamental, ya que es la única manera de evitar  el contacto con el desencadenante de la enfermedad. En función del caso se usan dietas hipoalergénicas de proteína hidrolizada o bien dietas de proteína novel (aquellas a las que al animal nunca ha estado expuesto).
  3. Inmunoterapia. Es el tratamiento por excelencia, el más encaminado a tratar la causa. Consiste en inocular progresivamente pequeñas diluciones de alérgenos a los que el animal es hipersensible. Así, poco a poco, se va consiguiendo tolerancia a los mismos. Es decir, vacunar frente a lo que produce alergia. Éste es un tratamiento completamente individualizado y específico para cada paciente y se conoce como inmunoterapia ASIT (alérgeno específica).
  4. Antipruriginosos (orales). Su objetivo es, única y exclusivamente, el control del picor. Frente a los tratamientos clásicos con glucocorticoides (solos o en asociación con antihistamínicos) o con inmunosupresores (ciclosporina), van apareciendo nuevas moléculas con buena eficacia y menos efectos secundarios.
  5. Nuevas moléculas:
    • Oclacitinib. Se trata de un fármaco de aparición relativamente reciente (6 años aproximadamente) que inhibe las rutas específicas del picor. Se presentan en pastillas de administración diaria (cada doce horas las primeras dos semanas y cada veinticuatro después). Su uso sólo está aprobado en perros.
    • Lokivetmab. Inyectado y de aplicación mensual, saldrá al mercado en breve. Es un anticuerpo monoclonal que neutraliza una proteína clave en la estimulación del picor en los perros. Tampoco está disponible para gatos.
  6.  Terapia con células madre mesenquimales (CMM). Quizás suene un poco a ciencia ficción, pero desde hace un tiempo, también se están usando células madre en medicina veterinaria. Las CMM son células multipotentes que, en individuos adultos, se encargan de reponer el desgaste celular y modular la respuesta inmunológica, además de tener propiedades antiinflamatorias.  Se extraen de la grasa del propio paciente, se cultivan y purifican en laboratorio y se administran vía intravenosa.

 

En resumen: el tratamiento de la alergia debe ser multimodal (debemos combinar varios de ellos) e individualizado para cada paciente. En todos los casos es fundamental la colaboración del humano para obtener el mayor éxito posible.