Tumores óseos: Osteosarcoma

Los tumores óseos pueden afectar al esqueleto apendicular (extremidades) o al axial (columna, costillas, pelvis, escápula y cráneo). Estos tumores se clasifican como primarios (es decir, surgen directamente en el hueso) o secundarios.

Los tumores óseos benignos son poco frecuentes. Entre ellos se incluyen los osteomas, que generalmente aparecen como masas radiodensas de hueso amorfo, los condromas, que suelen presentar menor radiopacidad que los osteomas, y los osteocondromas, que aparecen como exóstosis cartilaginosas únicas.


Los tumores óseos malignos (osteosarcoma, fibrosarcoma, hemangiosarcoma, condrosarcoma) aparecen como lesiones óseas agresivas, generalmente solitarias, que se localizan típicamente en la metáfisis proximal del húmero, distal del radio, distal del fémur y proximal o distal de la tibia. Los condrosarcomas generalmente afectan a las costillas, la pelvis o el cráneo. El osteosarcoma es el tumor óseo primario más común; más del 95 % de todos los tumores óseos son de este tipo.


Manifestaciones clínicas.


El principal síntoma será cojera y en algunos casos se podrá apreciar inflamación en la zona afectada. El grado de cojera será variable, gradual y en la mayoría de los casos no cargaran peso en dicha extremidad.


Diagnóstico.

Será necesario un examen físico y ortopédico para evaluar la extremidad afectada y descartar
otras causas que justifiquen una cojera. Será imprescindible además un estudio radiológico.

Osteosarcoma en metáfisis próximal húmero. Paciente de Vetclan Veterinarios.

Observaremos lesiones con distintos grados de osteólisis y osteoproliferación. La zona de transición entre la lesión y el hueso normal suele ser amplia y mal definida. Durante años se consideró que los tumores presentaban un tipo de reacción perióstica característica, a la que se denomino Triángulo de Codman, que se corresponde con una pequeña zona triangular de hueso localizada en el borde de la lesión. Hoy en día se sabe que se forma por rotura y elevación del periostio por ¨cualquier causa¨ y, aunque en general se sigue considerando indicativa de procesos malignos, también puede aparecer asociada a hematomas subperiósticos y a procesos inflamatorios.


Los tumores primarios no suelen cruzar la articulación y extenderse al hueso adyacente. Pueden ser además, causa de fracturas patológicas secundarias. Y puesto que suelen metastatizar a pulmón, se debe realizar siempre un estudio radiológico del tórax cuando visualicemos este tipo de lesiones óseas. Aunque con el estudio radiológico se suele tener un diagnostico altamente presuntivo se recurrirá a pruebas laboratoriales como citología y/o biopsia del hueso para un diagnóstico definitivo.


En casos incipientes se ayudará de técnicas de diagnóstico por imagen avanzadas (Tac) para valorar el grado de afectación local y planificar una cirugía con salvación de miembro.


Tratamiento.


El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor, minimizar el riesgo de metástasis y mejorar la calidad de vida de los pacientes.


En perros, el osteosarcoma apendicular es muy agresivo y el tratamiento implica la extirpación quirúrgica del tumor (amputación de la extremidad afectada) seguida de quimioterapia. El periodo de adaptación suele durar unas cuatro semanas y al reducir el dolor mejora significativamente la calidad de vida de estos pacientes.


Sólo en casos en los que la enfermedad se detecte en un estado muy incipiente se podrá plantear una cirugía de salvación de miembro. Actualmente se dispone de distintas técnicas de conservación de la extremidad pero la mayoría solo son aplicables a tumores en tercio distal de radio.

Hay que tener en cuenta que, la amputación de la extremidad sin quimioterapia es paliativa y no prolongará el período de supervivencia.


Pronóstico.


El tiempo de supervivencia postquirúrgico es muy variable y depende de muchos factores (presencia de metástasis, grado de agresividad, diagnóstico precoz, edad, etc.).


En casos de Osteosarcoma apendicular, otro factor prónóstico es el nivel de fosfatasa alcalina
antes de comenzar el tratamiento. Se ha demostrado que los animales con niveles altos de esta enzima tienen menores tiempos de supervivencia. Según los estudios, la media de supervivencia en este tipo de tumores está entre seis meses y un año.